Retina · Diabetes · Santiago
Evaluación y seguimiento especializado para prevenir pérdida visual.
La diabetes puede afectar la retina sin causar síntomas en etapas iniciales.
El control y la detección precoz son fundamentales para preservar la visión.
Retina y diabetes
La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes que afecta los vasos sanguíneos de la retina.
La diabetes puede afectar el ojo de dos formas principales: la retinopatía diabética, que compromete los vasos de la retina, y el edema macular diabético, que afecta la zona central de la visión. El edema macular diabético es una de las principales causas de disminución visual en pacientes con diabetes.
"La retinopatía diabética puede avanzar durante años sin causar síntomas."
Relevancia clínica
Es la principal causa de ceguera irreversible en personas en edad laboral.
En muchos casos, la pérdida visual puede prevenirse si se detecta a tiempo.
Muchos pacientes consultan cuando la enfermedad ya está avanzada.
Manifestaciones clínicas
La retinopatía diabética puede no producir síntomas en etapas iniciales. Cuando aparecen, pueden incluir:
Evaluación especializada
El diagnóstico preciso requiere una evaluación completa que incluye distintos estudios para caracterizar la extensión y gravedad de la enfermedad.
Examen clínico completo y revisión de historia metabólica.
Visualización directa de la retina y sus vasos sanguíneos.
Detección y cuantificación del edema macular diabético.
Evaluación de la perfusión retinal y zonas de isquemia.
Manejo clínico
El tratamiento depende de la etapa de la enfermedad y de las complicaciones presentes.
La optimización de la glicemia y la presión arterial es fundamental en cualquier etapa.
Indicada en formas proliferativas para reducir la neovascularización retinal.
Especialmente cuando existe edema macular diabético.
Vitrectomía cuando hay hemorragia vítrea o desprendimiento de retina traccional.
Inyecciones intravítreas
En casos con edema macular diabético, el tratamiento incluye inyecciones intravítreas que pueden ser:
La elección depende de cada paciente y de las características de la enfermedad.
"El objetivo es evitar la progresión y preservar la visión."
Imagen post fotocoagulación láser
Control en el tiempo
La retinopatía diabética es una enfermedad progresiva que requiere seguimiento a largo plazo.
Incluso en ausencia de síntomas, los pacientes con diabetes deben realizar controles oftalmológicos periódicos.
El control de la glicemia, la presión arterial y otros factores sistémicos es fundamental en la evolución de la enfermedad.
La frecuencia del seguimiento se define según la etapa de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.
Especialista en retina · Santiago
La detección precoz permite actuar antes de que la visión se vea comprometida.
Respuesta en menos de 24 horas hábiles.
Santiago
Viña del Mar
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